domingo, 18 de diciembre de 2011

Perfectos Desconocidos




Imaginé el rumbo de los días por llegar,
En algún rincón de la noche cansada.
En ese relato, mis manos te reconocían
Mi cuerpo te sentía; sin estar, sin rozarte. Ni verte.

Apoyé los dedos en la  madera insípida,
Que no supo darme respuestas.
Sin esperanza cerré los ojos,
Hasta verlos amanecer, en un espejo sin formas.

Entendí la esencia de aquella hostilidad,
Cuando mire la cadencia, de tus labios al hablar.
Fui un cosmonauta de aquel paradojal instante,
Sin nave, ni cielo, sin suelo, ni voz.

Ya sin respuestas, busqué asilo en el día nuevo,
Que me trajera al menos, una verdad.
Guardé en mis brazos, el encuadre de tu espalda,
La perfecta conjunción de nuestros cuerpos.

Tan ajenos, inoportunos, obstinados,
Ellos quisieron mirarse, antes que nuestros ojos,
Precediendo al destino.
Buscaron despertar, en una sincronía, que no puede explicarse.

Eduardo Ver ®





domingo, 27 de noviembre de 2011

Incordura






La misma escena incoherente, se reproduce otra vez en mis retinas.
Un juego en el que mi sangre, quedará cautiva
De lo que pueda recordar de tu cuerpo,
En los escombros de mi razón.

Entre tanto, indago los adjetivos para esta abstinencia
Para este nombre que no voy a garabatear.
Capturo el recuerdo, en un patio de tangos y espesura,
Que me abraza, cuando la soledad se me hace carne.

Entonces los poetas de esta limitada parodia
Quedarán absortos en sus propias letras.
Para beber de un sorbo el vino y el olvido.
La perfecta incordura de amarte.


Eduardo Vergara®

viernes, 23 de septiembre de 2011

Un Instante



Observo la insípida sonrisa de un espejo,
Despojo que me anuncia irrealidades obsoletas, prescindibles.
Y recuerdo que tus ojos esconden los secretos que mas me gustan.

Entonces repaso los cuentos que inventé,
En los desvelos de una nocturnidad abrumadora,
Visible en las huellas que esconde la pared cuando se deja mirar.

Ahora mis ojos se confunden, en una pausa inconcreta.
Absortos en la obscenidad de la hipocresía,
En la inmortalidad de la existencia.

Una historia inadecuada, que me arroja de regreso a sus páginas.
Al instante detenido, de la pausa que te piensa.

Eduardo Vergara®

sábado, 27 de agosto de 2011

Un Fuego




Un fuego, que extinguió su sangre,
Roja y caliente,
Ante la maltrecha mirada
De una silueta borrosa y apasionada.

El paso, al ritmo de los matutinos,
El sol avergonzado,
Envuelto en nubes de estiércol,
En grises tramas.

Lo más patético de la decadencia,
Es la morbosidad de su lacerante vacío.
Las luces gastadas
Las paredes gastadas,
El caos, la incertidumbre y el desorden.

Los paisajes que ya no nacen, sólo por imaginar.

Eduardo Vergara ®

lunes, 20 de junio de 2011

Fluídos




Brotan las letras,
En una convulsión nocturna de contradicciones
En retazos oníricos de pasión y de sangre.
Explosión voraz, de aliciente surrealismo
Que en un inconciente desvelo, allana las voces
Para que el sueño acabe oyéndose en la música.

Entre tanto mi boca,
Se estremece con las palabras,
Que se ahogan en las vueltas de mi copa.
Y los sentidos se imponen a la razón.
Mis manos que no descansan, de idear fantásticos paraísos
Me invitan a volar. Intensas, testarudas, volátiles.

Trazan absurdos y confusos esbozos para ordenar el caos.
O intencionalmente quizá, desordenar el cosmos.

Eduardo Vergara©

miércoles, 25 de mayo de 2011

Incertidumbres


Oscilan en el aire, fragmentos de incertidumbre,
Palabras que se adormecen, en pasajes oníricos de desesperación,
Como causas y azares de un destino obstinado.
.
Y la singular textura de su insensatez
Se diluye paradójicamente, en su propia temporalidad.
Como el posible silencio del alma. Que enajena las voces.

Su detención disconforme. Ensayo de inciertos y de futuros.
Naturaleza que se modifica y se recrea, en parámetros imposibles.
Entre dialécticas Inútiles.

O al menos no tan necesarias.

Eduardo Vergara ©

martes, 17 de mayo de 2011

El titere trunco


Manos con sangre…
Manos con mucha sangre.
Y el payaso, dentro de una caja negra,
Juega a ser racional.

Un títere trunco…
Un títere muerto.
Porque a ese titiritero,
Se le quemaron las manos. Con fuego.

Y ahora todos tienen,
Palabras que decir.
Ahora todos tienen,
Palabras que decir.

Antes nada los conmueve,
Antes nada les duele.

Eduardo Vergara©

martes, 19 de abril de 2011

Huella


Quise desandar los colores
Desafiar los prismas,
Buscando cromas imperfectos. Perfectos.

Quise deshojar el mapa, dibujar puentes
Y el agua calle abajo,
Que me sostuviera imperceptible. Perceptible.

Yo vi a través de tu cuerpo
Colores azules y tantos otros colores.
Y media nube gris, de otoño seco. Y húmedo.

Es que vi, a través de tu cuerpo. Colores.

Eduardo Vergara©

miércoles, 13 de abril de 2011

Fue




Fue como el aura que le broto,
Fuego sin combustión,
Fue miel y perfume.

Bocanadas lejanas,
Sonrisas serenas y ocultas.

Y mi nombre que te oyó,
Cuando las trampas se escondieron,
Detrás de tus sonrisas.

Hasta que hubo el tiempo,
De segundos y despedida
Cómo cáscaras de nuez.

Eduardo Vergara©

sábado, 2 de abril de 2011

Incomodidad



No puedo gritar lo que siento, cuando siento el sol
Me indigna esta verdad que duele en la sangre, que hiere la paz de las ideas.
Porque vengo de un cuento, en el que no hubo hadas
Pero si los días, que no fueron ficción.

Ahora no puedo sentarme, no puedo acostarme, no quiero dormir.
Y a veces ni mi ser que viaja siempre por dentro, siente confort.
Tantos esquemas para que, tantas respuestas para que.

Si esta mano no hiciera caso de las letras que le fueron,
Estaría soltando en el aire un susurro.
Pero mis dedos tienen piel y la piel,
no reposa quieta en sus razones.


Eduardo Vergara ©

martes, 15 de marzo de 2011

Diáfana



Mi rostro frunce el ceño, perplejo,
Disfuncional.
Desorientado en el insomne mundo,
Me pierdo en tu letra,
Me encierro en tu luz.

Sonrío cada uno de tus delirios,
Pero mi voz no te oye,
Ni mis ojos te pueden extrañar.
Me escurro, en la profundidad de la noche.

Mientras te despojas de tus labios,
Que ahora bailan en el aire.
Y me quedo con la instantánea imagen,
de tu naturaleza.

Y esta es la muerte de mi memoria,
Allí prefiero posarla, hasta el sol más intenso.

Cuando todo vuelva a ser liviano, inoportuno y real.

Eduardo Vergara©

lunes, 14 de marzo de 2011

La distancia



El sueño se me escapa de las manos, de los ojos, de la piel
Me pide un deseo, me pregunta.
Me indaga con los inciertos modos de
la conciencia.

La humanidad de mi moral,
Y todo este equipaje desordenado.

El flagelo de sentir el tiempo, pero no los pies
Y desatar este nudo contracturado de recelos
Que mejor arrojar al viento,
Al primer calor de este fuego.

Si ya vendrán los espectros
que se disfrazaran,
Con los vestigios de razón que me quedan.

Eduardo Vergara©

miércoles, 23 de febrero de 2011

Des-v(u)elos


La noche me convida el canto del silencio,
Mi cuerpo me incita, a pasear por sus sombras.
Mientras la lluvia se mueve y las gotas no se deciden,

Mientras las voces callan y el suelo se seca,
De lejos rugen, los insomnes motores
Me saludan, me gritan.

Y de cerca un grillo que me cuenta historias.

Será que debo resignarme
A la pequeñez, a la finitud de las costumbres.

Soñar. Será que debo soñar.

Eduardo Vergara

martes, 25 de enero de 2011

Amanecer


Soy el desertor de esta puesta en escena
De las ideas de piedra y el perdón dominical.
He perdido el respeto por el tiempo
Y por la historia que supimos conseguir.

En mi cuna hubo religión sin oro ni miguel ángel,
Hubo amor, con todo lo que es el amor.

De allí la ecuación perfecta,
La ruta de tierra, la situación hostil
El apremio de la urgencia y el devenir
Necesario; la ruptura.

Así, los pies fatigados de andar y la voz sonriente,
Tal como lo imaginé.

Eduardo Vergara ®