miércoles, 9 de mayo de 2012

Penumbras de madrugada



Me desperte en la penumbra del otoño,
con los acordes que dibujabas, en aquella precisa ejecución.
Pensando en la belleza de tus manos cuando se posan en mi mirada,
secuencia cósmica, universo infinito  de  ilusiones.

Será que esta noche no quiere decirme,
Que tal vez el viento ahuyentó tu luz.
Es que ninguna opción, se parece a mirarte,
Si me pesa en los hombros toda tu ausencia.

Y Como quisiera yo que esta noche tuviera,
Algo que decirme detrás de tu aliento,
A través de tus pasos en la madrugada.
Como quisiera yo, que jugasemos a ser dos niños,

Soñando ser, volviendo a amar.

Eduardo V.

lunes, 7 de mayo de 2012

Acción




Debemos buscar armonía en un mundo donde la guerra es cotidiana
Un  mundo en que la mentira se naturalizó.
Todo parece parte de un número de circo y te das cuenta al final, que en este circo,
Sólo sos un número. 
Los payasos se ocultan detrás de los edificios formadores, para inducirnos  sus mezquindades.

Los noticieros nos acostumbran a ver la realidad en capítulos
De un cuento que ellos quieren fabricar.
No debemos olvidar, aunque cueste la tarea,
Que somos la herramienta que desarma esta pesadilla.

La fuerza está dentro de nosotros, justo ahí donde nos duele la verdad,
Ese es el sitio en el que nacen las respuestas,
Esa es la voz que tenés para escuchar.
Levantate que te llaman, alguien gritando espera tu acción.

Eduardo V.©

domingo, 19 de febrero de 2012

Ráfagas




Estallan ráfagas de luz, mientras escoges la pausa de tus manos
Para neutralizar el tiempo, que  la música esconde de la lluvia.
Me devoran esos misterios, que descubre tu mirada.
Truenos, tu mirada de truenos.

Suspendidos tu peso y tu cuerpo, en el rincón de mis soledades,
Lugar de luces y de sombras.
Hablaba de musas, en la tarde junto al amigo ausente
Las notas que no se oyen, en esta pausa de silencios.

Como si fueras parte pasada y presente de este cosmos desmedido.
Inefable, como los murmullos de mi conciencia,
Que me dictan un beso inolvidable,
Que no dejo de imaginar, en este trozo de tiempo infértil.

Y la necesaria continuidad, de estas palabras
Recostadas en el recuerdo, de tus manos tiesas posadas en mi piel.

Eduardo V. ®

martes, 31 de enero de 2012

Anestesia



El posaba sus manos, impiadosas y mortales, en su cien a media noche.
Acariciaba recuerdos que lo tranquilizaran,
Sonreía la idea del viento, acariciando sus parpados.
Añoraba olvidar el desasosiego, de la metáfora improbable de vivir.

El silencio era testigo, de su tímido rescate de muertes,
Y sucumbía, ante un estruendo de lágrimas que no se oían.
Tal como no se percibía, la inercia de su finitud, tan humana.

Sólo quería sentir, aquel cielo perpetuo e infantil en sus retinas.
Aquella calma.  


Edo Ver ©

domingo, 18 de diciembre de 2011

Perfectos Desconocidos




Imaginé el rumbo de los días por llegar,
En algún rincón de la noche cansada.
En ese relato, mis manos te reconocían
Mi cuerpo te sentía; sin estar, sin rozarte. Ni verte.

Apoyé los dedos en la  madera insípida,
Que no supo darme respuestas.
Sin esperanza cerré los ojos,
Hasta verlos amanecer, en un espejo sin formas.

Entendí la esencia de aquella hostilidad,
Cuando mire la cadencia, de tus labios al hablar.
Fui un cosmonauta de aquel paradojal instante,
Sin nave, ni cielo, sin suelo, ni voz.

Ya sin respuestas, busqué asilo en el día nuevo,
Que me trajera al menos, una verdad.
Guardé en mis brazos, el encuadre de tu espalda,
La perfecta conjunción de nuestros cuerpos.

Tan ajenos, inoportunos, obstinados,
Ellos quisieron mirarse, antes que nuestros ojos,
Precediendo al destino.
Buscaron despertar, en una sincronía, que no puede explicarse.

Eduardo Ver ®





domingo, 27 de noviembre de 2011

Incordura






La misma escena incoherente, se reproduce otra vez en mis retinas.
Un juego en el que mi sangre, quedará cautiva
De lo que pueda recordar de tu cuerpo,
En los escombros de mi razón.

Entre tanto, indago los adjetivos para esta abstinencia
Para este nombre que no voy a garabatear.
Capturo el recuerdo, en un patio de tangos y espesura,
Que me abraza, cuando la soledad se me hace carne.

Entonces los poetas de esta limitada parodia
Quedarán absortos en sus propias letras.
Para beber de un sorbo el vino y el olvido.
La perfecta incordura de amarte.


Eduardo Vergara®

viernes, 23 de septiembre de 2011

Un Instante



Observo la insípida sonrisa de un espejo,
Despojo que me anuncia irrealidades obsoletas, prescindibles.
Y recuerdo que tus ojos esconden los secretos que mas me gustan.

Entonces repaso los cuentos que inventé,
En los desvelos de una nocturnidad abrumadora,
Visible en las huellas que esconde la pared cuando se deja mirar.

Ahora mis ojos se confunden, en una pausa inconcreta.
Absortos en la obscenidad de la hipocresía,
En la inmortalidad de la existencia.

Una historia inadecuada, que me arroja de regreso a sus páginas.
Al instante detenido, de la pausa que te piensa.

Eduardo Vergara®

sábado, 27 de agosto de 2011

Un Fuego




Un fuego, que extinguió su sangre,
Roja y caliente,
Ante la maltrecha mirada
De una silueta borrosa y apasionada.

El paso, al ritmo de los matutinos,
El sol avergonzado,
Envuelto en nubes de estiércol,
En grises tramas.

Lo más patético de la decadencia,
Es la morbosidad de su lacerante vacío.
Las luces gastadas
Las paredes gastadas,
El caos, la incertidumbre y el desorden.

Los paisajes que ya no nacen, sólo por imaginar.

Eduardo Vergara ®

lunes, 20 de junio de 2011

Fluídos




Brotan las letras,
En una convulsión nocturna de contradicciones
En retazos oníricos de pasión y de sangre.
Explosión voraz, de aliciente surrealismo
Que en un inconciente desvelo, allana las voces
Para que el sueño acabe oyéndose en la música.

Entre tanto mi boca,
Se estremece con las palabras,
Que se ahogan en las vueltas de mi copa.
Y los sentidos se imponen a la razón.
Mis manos que no descansan, de idear fantásticos paraísos
Me invitan a volar. Intensas, testarudas, volátiles.

Trazan absurdos y confusos esbozos para ordenar el caos.
O intencionalmente quizá, desordenar el cosmos.

Eduardo Vergara©

miércoles, 25 de mayo de 2011

Incertidumbres


Oscilan en el aire, fragmentos de incertidumbre,
Palabras que se adormecen, en pasajes oníricos de desesperación,
Como causas y azares de un destino obstinado.
.
Y la singular textura de su insensatez
Se diluye paradójicamente, en su propia temporalidad.
Como el posible silencio del alma. Que enajena las voces.

Su detención disconforme. Ensayo de inciertos y de futuros.
Naturaleza que se modifica y se recrea, en parámetros imposibles.
Entre dialécticas Inútiles.

O al menos no tan necesarias.

Eduardo Vergara ©