martes, 15 de marzo de 2011

Diáfana



Mi rostro frunce el ceño, perplejo,
Disfuncional.
Desorientado en el insomne mundo,
Me pierdo en tu letra,
Me encierro en tu luz.

Sonrío cada uno de tus delirios,
Pero mi voz no te oye,
Ni mis ojos te pueden extrañar.
Me escurro, en la profundidad de la noche.

Mientras te despojas de tus labios,
Que ahora bailan en el aire.
Y me quedo con la instantánea imagen,
de tu naturaleza.

Y esta es la muerte de mi memoria,
Allí prefiero posarla, hasta el sol más intenso.

Cuando todo vuelva a ser liviano, inoportuno y real.

Eduardo Vergara©

lunes, 14 de marzo de 2011

La distancia



El sueño se me escapa de las manos, de los ojos, de la piel
Me pide un deseo, me pregunta.
Me indaga con los inciertos modos de
la conciencia.

La humanidad de mi moral,
Y todo este equipaje desordenado.

El flagelo de sentir el tiempo, pero no los pies
Y desatar este nudo contracturado de recelos
Que mejor arrojar al viento,
Al primer calor de este fuego.

Si ya vendrán los espectros
que se disfrazaran,
Con los vestigios de razón que me quedan.

Eduardo Vergara©