viernes, 23 de septiembre de 2011

Un Instante



Observo la insípida sonrisa de un espejo,
Despojo que me anuncia irrealidades obsoletas, prescindibles.
Y recuerdo que tus ojos esconden los secretos que mas me gustan.

Entonces repaso los cuentos que inventé,
En los desvelos de una nocturnidad abrumadora,
Visible en las huellas que esconde la pared cuando se deja mirar.

Ahora mis ojos se confunden, en una pausa inconcreta.
Absortos en la obscenidad de la hipocresía,
En la inmortalidad de la existencia.

Una historia inadecuada, que me arroja de regreso a sus páginas.
Al instante detenido, de la pausa que te piensa.

Eduardo Vergara®