sábado, 3 de julio de 2010

La caricia del sol




Me regocijo bajo la caricia suave del sol de la siesta,
Dejo fluir el calor en mi cuerpo mientras sonrío paz.
Las mismas voces que me sumergen en el hastío de los días
Ahora juegan amistosamente a levantar castillos de lo que vendrá.
Me invitan.

Mis musas no se mueven de lugar,
Mientras yo le comento a las hojas y al aire
Por donde viajan mis sueños.

Ya no busco más ser lo que se ajuste mejor.

Ahora encuentro el sentido de las respuestas que no tengo.
Que casi me permito perder

Eduardo Vergara ®

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